sábado, 14 de agosto de 2010

Adicción.

Sería demasiado fácil si solo fueran las drogas, la bebida y el tabaco. Yo creo que la parte más dura de mandar a la mierda un hábito, es querer mandarle a la mierda. Es decir, nos hacemos adictos por un motivo ¿verdad? A menudo, demasiado a menudo, las cosas empiezan de cero como una parte normal de tu vida, y de algún modo cruzan la línea de la obsesión, compulsión, perder el control. El caso es que la adicción nunca termina bien. Porque de algún modo, lo que nos haya tenido drogados... deja de hacer sentir bien y empieza a doler. Pero dicen que no mandas a la mierda un hábito hasta que caes en lo más bajo ¿Pero cuándo sabes que has caído? Porque no importa cuánto daño nos esté haciendo algo. A veces, dejarlo marchar, nos duele más.


( Lo peor es cuando en el fondo de tu alma, no quieres dejarlo marchar )

No hay comentarios:

Publicar un comentario